Nadie como Miguel López Melero, catedrático de la Universidad de Málaga y que he tenido el gusto de tener como profesor, para enseñarnos a construir una Escuela Inclusiva.
Comenzaré por dejaros unos documentos que ilustran su filosofía, filosofía que defiende una Escuela para tod@s y con tod@s.
La_torre_de_Pisa…[1]
La mente en apuros
Ayer, día 8 de Junio, asistí al comienzo del curso “Escuelas Inclusivas” que se está celebrando en el Centro Cívico de Málaga por la UNIA (Universidad Internacional de Andalucía). A pesar de que conocía el Proyecto Roma pues he tenido a Miguel Melero como profesor en Psicopedagogía, la experiencia está resultando muy gratificante. Os dejo a continuación el Programa del Curso:
Quisiera añadir, que no salgo de mi asombro…¿Cómo es posible que el Proyecto Roma se esté llevando a cabo en el Colegio Stella Maris de Murcia y aquí, en Málaga, que contamos con la colaboración de Melero, sean unos pocos maestros y maestras quienes se “arriesgan” a llevarlo a cabo en sus aulas sin el apoyo de sus compañeros/as y mucho menos del claustro?
El Proyecto Roma permite crear una Escuela Inclusiva en la que hay espacio para todos los niños y niñas, sin necesidad de realizar esas ACIs tan tediosas que lo hacen diferente de los demás y que la mayoría de las veces, no sirven más que para apartarlo cada vez más de su verdadero potencial. Como maestra de Pt, quiero trabajar dentro del aula con el tutor/a, quiero agotar todos los recursos metodológicos habidos y por haber antes de volver a realizar una ACI. Una ACI que en cierto modo, facilita la labor del tutor/a dentro del aula, pero que impide el desarrollo del niño/a cortándole las alas…Y como dice Carolina, otra maestra de Pt a la que quiero mucho: Las alas son para volar.
El siguiente enlace resulta muy ilustrativo sobre cómo se trabaja el Proyecto Roma en la escuela:
http://www.risolidaria.org.pe/modulo/upload/discapacidad/derechos/38245475doc.pdf
Seguiré por aquí. Mientras tanto, invito a todos aquellos/as que conozcáis el Proyecto Roma a que participéis en el blog, y cómo no, a todos y todas los que estéis interesados en él. Sería muy interesante poder crear un foro sobre el Proyecto Roma. Todo se andará…
¿Cómo debemos entender la Escuela Inclusiva? Os invito a que leáis la siguiente Parábola que pertenece al artículo del que os dejo el enlace a continuación:
Parábola del invitado a cenar
La profesora de pedagogía dijo a sus discípulos: “Un maestro de escuela se puede comparar a un prohombre que preparó una cena para sus amigos”. Al ver la expresión de extrañeza de sus discípulos, la profesora continuó explicando: “Un prohombre de una ciudad se encontró con un viejo conocido, a quien no veía desde hacía mucho tiempo. Al cabo de dos días el prohombre –que era muy respetado por sus grandes conocimientos de cocina- había planificado celebrar una cena con un grupo de amigos y amigas que también le conocían y que, como él, tampoco le veían desde hacía muchos años. Así que también le invitó a cenar. El prohombre era un experto cocinero –de ahí venía, precisamente, su prestigio y la admiración que despertaba entre sus amigos y conciudadanos- y preparó una cena espléndida: entrantes variados, carnes guisadas con esmero y un pastel con confituras de muchos tipos de fruta. Todo acompañado con vinos del Priorat y cava del Penedès. El mismo día de la cena, cuando ya estaba prácticamente todo a punto, de pronto se acordó de que su viejo amigo, no sabía bien por qué motivo, tenía que estar atento con lo que comía, y que seguramente nada de lo que había preparado con tanto esmero le sentaría bien. Enseguida le llamó por teléfono (afortunadamente se habían intercambiado los números de teléfono por si surgía algún problema) y le explicó lo que pasaba, y le dijo que lo sentía mucho, que lo mejor sería que no acudiera y que ya le avisaría cuando hicieran otra cena.
“Otro prohombre de la misma ciudad se encontró con el mismo caso. También él había preparado una cena espléndida con sus amigos e invitó a ella a un viejo conocido común, con quien se había encontrado por casualidad un par de días antes. La misma tarde de la cena, otro de los invitados recordó al prohombre, por si lo había olvidado, que el viejo amigo no podía comer de todo. El prohombre, efectivamente, no lo había tenido en cuenta. Por suerte se trataba de un cocinero con una gran variedad de recursos culinarios –por lo cual levantaba una gran admiración- y se apresuró a llamarle por teléfono para saber si aún tenía aquel problema y para comunicarle que, de todas formas, no se preocupara, que acudiera igualmente a la cena, que ya le prepararía un plato de verduras y un pescado a la plancha.
“En la misma ciudad vivía un tercer prohombre, también muy respetado, no sólo por sus grandes conocimientos culinarios y la variedad de recursos de que disponía, sino también por sus convicciones y el valor que daba a la amistad, la solidaridad y la justicia. Curiosamente, también éste se encontró con un caso idéntico. Cuando ya tenía la cena prácticamente a punto, recordó que el último de los que había invitado (un viejo amigo suyo y de los demás comensales) debía seguir una dieta muy estricta. Entonces se apresuró a cambiar el menú: seleccionó los entrantes que también podía comer el viejo amigo, guardó los guisados en el congelador para otra ocasión, e improvisó un segundo plato, también espléndido, pero que todos pudieran comer de él, y retocó el pastel de los postres, adornándolo con frutas naturales y no con confituras. Llegada la hora de cenar, comieron juntos de los mismos platos con los que el anfitrión les había obsequiado”.
Después de esta larga explicación, la profesora preguntó a sus discípulos: “¿Cuál de estos tres comensales de última hora se sintió más incluido en la cena con sus viejos amigos y conocidos?”.
“Sin duda, el tercero”, respondieron unánimemente sus discípulos, sin vacilar ni un solo instante.
“Efectivamente”, corroboró la profesora de pedagogía. Y continuó su lección diciéndoles: “Una escuela selectiva sólo admite a aquellos discípulos que pueden comer el “menú” que tiene preparado de antemano: un currículum prefijado. En cambio, una escuela inclusiva es muy diferente. Ni siquiera se conforma con preparar un “menú especial” –un currículum adaptado- para un estudiante que tiene problemas a la hora de comer el “menú general”, el currículum ordinario, general. Una escuela inclusiva es aquella que adecua el “menú general” para que todo el mundo pueda comer de él, para que sea un currículum común”. Y concluyó con estas palabras: “En una escuela inclusiva, detrás de cómo se enseña y de qué se enseña hay unos determinados valores que configuran una forma muy determinada de ser, de vivir y de convivir”.













Lo de siempre, querida Rosi… en Utopia las alas son para volar y yo voy hacia alli, pero en la realidad, los de arriba te piden papeles y mas papeles para cumplir un protocolo innecesario a veces o imprescindible en otras (caso del tutor que trata al alumnado con NEE como si fuera un bebé de 6 meses).
Ojalá llegue el dia en el que no haga falta hacer Adaptaciones Curriculares, pues la escuela de la diversidad, la escuela inclusiva, sea una realidad y no un sueño de unos pocos. Besos
Eso es educar!! incluso dar las herramientas (platos) para que escojan su nutricion intelectual, espirituaL,emocional y física.Eso es un colegio…escuela de vida …amo mi vocación!
Stgo. Chile
Te felicito por tu blog.Es de gran ayuda.
Sirogo
Muy ilustrativa la parábola! muy bueno el blog, felicitaciones!
Felicidades por tener esta iniciativa, soy madre y conocedora del proyecto roma en el tengo gran admiracion, y es verdad la falta de interes participativo tanto a nivel de los profesionales como de las familias…una gran pena cuando todos saldriamos beneficiados
hola soy Florencia alumna de un profesorado en educación especial soy de Argentina -Chaco.me gusto muchísimo la parábola, que impresionante saber que tu profesor fue MELERO .. precisamente en este momento lo estoy estudiando..mi profesora lo admira muchisimo ..que edificante habrá sido tenerlo como profesor.le pido a DIOS que levante en este mundo mas personas valientes dispuestas a jugarse con sabiduria y convicciones fuertes para derribar la muralla de la discriminacion en la educacion y hacerles entender que el deber de un docente es desperta capacidad no limitarla..te felicito por tu blog. fue de mucha ayuda.. que DIOS te siga guiando.
Me alegro de que te haya gustado. Este año vuelvo a tenerlo como profesor, en un máster de innovación educativa que estoy estudiando. La primera vez que lo tuve como profesor, rompió todos mis esquemas (los míos y los de mis compañeros y compañeras). Si te soy sincera…llegó a causarme estrés. Su objetivo no era otro que construyéramos nuestro aprendizaje entre todos, algo a lo que yo no estaba acostumbrada. Ahora intento llevarlo a cabo con mis alumnos. Si necesitas algo, no dudes en escribirme. Te recomiendo que leas Construyendo una escuela sin exclusiones. Una forma de trabajar en el aula con proyectos de investigación. Málaga. Aljibe. Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo desde Málaga (España)
Gracias Celia! Cuando dices que eres conocedora del Proyecto Roma, es porque…¿lo has llevado a la práctica? Gracias por tu comentario. Un abrazo!
Hola Rosi, soy Pt como tú y estoy conociendo el proyecto Roma, me gustaría profundizar más( he leído varios artículos en la red) y sobretodo cómo puedo aplicarlo en el aula de apoyo.
Gracias pues tu blog es muy interesante y útil.
Hola Mónica! me alegra mucho que te hayas iniciado en el Proyecto Roma. Verás, lo ideal sería llevarlo a cabo en un aula ordinaria, permitiendo que tus alumnos y alumnas compartan el espacio con el resto de compañeros/as, pues si no, este proyecto no tendría sentido. La esencia del Proyecto Roma es que todos somos capaces de aprender en interacción con el resto, y no de manera aislada, como puede suceder en el aula de apoyo. Imagino, por lo que comentas en el otro mensaje, que tienes varios niños a la vez en el aula de apoyo, verdad? pero el verdadero enriquecimiento se produce en el aula ordinaria. Tienes algún compañero que trabaje desde la inclusión? quiero decir, algún maestro o maestra estaría dispuesto a que tú entrases en su aula en lugar de sacar al niño/a cuando le toca estar contigo? En el Proyecto Roma, como su nombre indica, se trabaja por proyectos. El proyecto a trabajar surge de una situación-problema, a partir de un debate en el aula, de una situación vivida por alguno de los alumnos/as…o simplemente por una curiosidad que necesita respuesta. El aula tiene una organización singular, atendiendo a nuestra propia forma de aprender. Así, se organiza el rincón del pensamiento, de la comunicación, de la afectividad y de la autonomía. Los grupoos se forman con cuatro niños: un portavoz, un secretario, un responsable del material y un coordinador (bueno, esto no es más que una posibilidad entre tantas). Los niños disponen en el aula de diversas fuentes de material, como enciclopedias, diccionarios, libros de textos, ordenador…Mira, en el siguiente enlace puedes ver un ejemplo de desarrollo de un proyecto:
Pero como te decía, lo ideal es que los niños permanezcan en su grupo-aula. Espero haberme explicado, porque por este medio es muy difícil. Ay! como me lea M. Melero, a quien tengo de nuevo de profesor!
Sigue luchando!
Abrazos!
Rosi