Educar para la convivencia:
El siguiente cuento es una adaptación de “El muñeco puzzle”, realizada por Cristóbal Gómez Mayorga del CEIP El Romeral. En el siguiente enlace, podréis acceder a los talleres desarrollados a partir del cuento.
http://perso.wanadoo.es/cgomezmayorga/tresano/juul.htm
¡Gracias Xtóbal por compartirlo!
El Muñeco Puzzle
Os dejo a continuación el cuento en su versión original. La primera vez que lo leí, me alarmó su crudeza. Pero lamentablemente, estos hechos son más habituales de lo que creemos en nuestras escuelas.
Juul
De Maeyer, Gregie; Vanmechelen, Koen (1996)
Lóguez Ediciones, Salamanca
JUUL TENÍA RIZOS.
Rizos rojos. Hilo de cobre.
Eso gritaban los otros: “¡Hilo de cobre! ¡Tienes mierda en el pelo! ¡Caca roja!”
Por eso, Juul cogió las tijeras. Rizo a rizo, se los cortó
JUUL TENÍA LA CABEZA PELONA.
“¡Bola de billar!. ¡Canica! ¡Huevo!” Le gritaban los otros.
Por eso Juul se puso un gorro. El gorro se apoyaba en las orejas, que le sobresalían.
Y los niños gritaban: “¡Orejas de soplillo! ¡Dumbo! ¡Abanícalas! ¡Échate a volar!”
A Juul le gustaría volar, volar muy lejos y no volver nunca.
De dos fuertes y rabiosos tirones, Juul se arrancó las orejas.
EL GORRO CAYÓ TAPÁNDOLE LOS OJOS.
No tenía orejas donde apoyarse. Por eso, no veía nada. Juul se chocaba con todo.
Contra amigos, contra mesas, contra armarios, contra puertas. Veía estrellitas y la cabeza le daba vueltas. Juul abría los ojos como platos para no caerse. Y parpadeaba.
“¡MIRA, MIRA, JUUL BIZQUEA!” gritaban todos los niños.
“¡Bizco!, ¡Bizco!” Y Juul cerró fuerte los ojos. No quería ver nada más. Nunca Más.
Con sus pulgares, se apretó los ojos hasta sacarlos de sus cuencas. Cayeron al suelo como canicas calientes. Pero no botaron.
DOLÍA MUCHO, MUCHÍSIMO.
Tanto que Juul comenzó a tartamudear. Se perdía en balbuceos. Y los niños gritaban: “¡Y ahora Tartamudo! ¡Tar tu tartaja!”
POR ESO JUUL INTRODUJO SU LENGUA en el enchufe de la luz.
La mitad de su boca estaba quemada. Su lengua… desapareció.
JUUL SE TAMBALEABA DE DOLOR.
Iba sin rumbo de un lado a otro. Parecía como si sus piernas le fallaran.
“¡Patas torcidas! ¡Juul tiene las patas torcidas!” gritaban todos a coro.
“¡Patizambo! ¡Desgraciado!”
Y Juul se fue derecho a las vías. Puso las piernas en los raíles.
Pasó un tren. El tren dejó en los raíles un largo rastro rojo.
ALGUIEN ENCONTRÓ A JUUL EN EL TERRAPLÉN.
Alguién sentó a Juul en una silla de ruedas. Y los niños gritaron:
“Mira, ¡allí va Juul! ¡Juul sin piernas! ¡Juul silla de ruedas!”
Él empujaba y empujaba las ruedas para escapar rápido.
Pero los niños consiguieron alcanzarlo.
Untaron de porquería las ruedas de su silla.
Allí donde Juul tenía que agarrar para avanzar. Para poder escapar.
DE RABIA, JUUL METIÓ SUS MANOS
En agua hirviendo para tenerlas siempre y para siempre limpias.
Sus manos se quemaron. Se llenaron de heridas y ampollas, que se reventaban y supuraban. Juul se había quemado tanto que sus manos fueron amputadas.
Así lo ordenó el doctor.
“¡MIRA!” GRITABAN LOS OTROS, “¡Juul tiene brazos de salchicha!.
¡Juul salchicha!” gritaban todos.
Entonces Juul se hizo llevar al zoo.
Allí metió uno de sus brazos entre los barrotes de la jaula de los leones.
El león, de un enorme bocado, arrancó el brazo de Juul.
El otro brazo, Juul lo metió entre las puertas del ascensor.
No sintió nada cuando su brazo quedó atrapado en el primero piso.
JUUL SÓLO TENÍA SU TORSO y los niños gritaban:
“¡Qué pena de torso!” “Si no lo tuviera, podríamos jugar al fútbol con su cabeza”.
Entre todos, tiraron de Juul hasta que su cabeza se separó del torso.
Pero era difícil jugar al fútbol con la cabeza de Juul.
No botaba bien.
Era posible lanzarla, pero chutar resultaba difícil. Incluso se falló un penalty.
Antes de que hubieran podido meter un gol con Juul, los niños dejaron de jugar al fútbol.
Abandonaron a Juul en el punto de penalty.
ENTONCES LLEGÓ NUERA.
Hizo rodar a Juul hasta su cochecito de muñecas. Lo metió en él y se lo llevó a su casa.
Lo lavó. Lo acarició y le dijo cosas bonitas.
Nuera puso a Juul en la silla de la muñeca. Después de mirarlo un largo rato le preguntó: “¿Qué es lo que te ha pasado?”
Nuera cogió un lápiz y se lo puso a Juul en la boca. Le dio una hoja de papel.
Entonces Juul comenzó a escribir…
YO TENÍA RIZOS…
Rizos rojos.
Hilo de cobre.
Eso gritaban los otros:
“¡Hilo de cobre! ¡Tienes mierda en el pelo! ¡Caca roja!”
Por eso cogí las tijeras.
Rizo a rizo, me los corté…
Y, para los que queráis el cuento completo, con sus imágenes, podéis descargarlo del siguiente enlace:
Juul
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Os presento a continuación más cuentos trabajados por Cristóbal que él titula CUENTOS DE PAZ:
EL BRILLO DE LA AMISTAD:
EL PÁJARO DEL ALMA:
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Más cuentos para trabajar la PAZ:
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Que duro y que tierno a la vez. Este cuento tiene dos lecturas para mi:
Por un lado, las vejaciones a las que muchos niños y niñas estan sometidos dia a dia en las escuelas por sus propios compañeros.
Por otro lado, la incapacidad a la que sometemos, nosotros como maestros y maestras, a muchos niños y niñas, haciendoles dependientes, discapacitados, cuando no lo son. Si no damos las herramientas, los útiles, el espacio, los materiales que necesitan, no les ayudamos a ser, sino que somos por ellos.
Gracias de nuevo, Rosi.
A veces somos nosotros los que no tenemos las herramientas adecuadas para atender a la diversidad. Y ese es precisamente el objetivo de este blog: comprender que nuestras aulas son diversas y que no podemos ni debemos aplicar el mismo rasero a nuestros alumnos. Gracias por tu crítica tan constructiva Carol. Un abrazo gigante.
El cuento El pájaro del Alma ha quedado genial.
Gracias, Rosi, por ofrecer tu espacio y tu tiempo a los demás.
Está claro que tienes abierto siempre el cajón de la generosidad.
Besos del alma.
Xtóbal
Te “equivocas” una vez más, Cristóbal. Yo no habría buscado recursos para “el pájaro del alma”, si tú no me hubieras hablado de la existencia del cuento, pues nada busca el que no sabe qué debe buscar. Gracias a ti lo he conocido. Por lo tanto, una vez más, gracias compañero. Beso y abrazos del alma.
Me ha impresionado el cuento de Juul, desgraciadamente cada vez se dan más estos casos de niños a los que se ridiculiza hasta estos extremos por los que se “creen más fuertes”. Estamos en una sociedad donde prima la violencia de unos pocos.
Así es sinalefa. Pero no pierdo la esperanza de que estos casos sean cada vez menores hasta que consigamos su erradicación. Gracias por tu comentario. Un saludo.
QUIESIERA COMO LA FICHA TECNICA PARA TRABAJRLO CON LOS NIÑOS, BUNISIIMO.
Hola Rafael! la ficha técnica de algún cuento en particular? Te refieres a activdades para realizar tras la lectura del cuento? ¿Qué edad tienen tus alumnos? Espero poder ayudarte. Un saludo.
Los cuentos en la didáctica de la lectura.
Para fomentar y mejorar en lectura, a cualquier edad y si os gustan los cuentos como medio idóneo de transmitir valores, os invito a entrar en:
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